Estudiar la MGP me ha ayudado de forma notoria en mi trabajo, ya que me dotó de diversas herramientas de análisis que me han permitido sobresalir y participar en la toma de decisiones en la Secretaría. Los instrumentos que otorga la MGP a los funcionarios son de gran relevancia para el quehacer gubernamental, ya que van desde derecho administrativo hasta el análisis y evaluación de las políticas públicas a implementar, siempre tomando en cuenta el entorno político-administrativo y gubernamental que nos rodea como servidores públicos.

Jorge Esquinca Anchondo, Generación 2011. Director General Adjunto de Programación y Presupuesto de Educación. SHCP

Cuando decidí cursar la Maestría en Gerencia Pública, lo hice convencido que sería una grata experiencia académica. Volver a los salones de clase después de dieciséis años fue una idea que me entusiasmó tanto, que después no advertí lo complicado que sería eso de "parir el conocimiento". Casi deserté a media Maestría, pero hubo personas claves que me alentaron a seguir. Pasado ese umbral, me volví más sensible a las problemáticas de trabajo, entonces, hice mío lo aprendido en el salón de clase y logré mejorar algunos procesos organizacionales, que a la postre, significaron ahorros económicos para la Entidad en donde me empleo. Lo más difícil fue insertar a mi vida personal esa experiencia académica y profesional. Esta nueva actividad moldeó mis relaciones familiares. Después de algunos conflictos suscitados, encontré el apoyo que no esperaba a pesar de mis ausencias, porque las tardes de los domingos fue el poco tiempo dedicado a mi familia mientras duró la Maestría. Así que lo que empezó como una experiencia académica, se transformó en una experiencia profesional y terminó por ser una experiencia de vida de la cual tuve un valioso aprendizaje: darme cuenta que soy más capaz de lo que yo mismo creía que era.

Jaime González Montes. Generación 2011. Director General Adjunto de Planeación y Control de Recursos para Auditoría a Obra Pública. Secretaría de la Función Pública.

Cursar la Maestría en Gerencia Pública del CIDE ha representado para mí una de las mejores experiencias de vida. Gracias al diseño del programa, a la calidad de los profesores y a las aportaciones de mis compañeros, lo aprendido en cada una de las materias me permitió contar con herramientas para entender la administración pública y para realizar de una mejor manera mi trabajo. Disfruté cada clase, conocí a personas extraordinarias y aprendí incluso a aprender, ya que por primera vez me enfrenté a un nivel de exigencia académica que demandó grandes sacrificios para cumplir al mismo tiempo con la responsabilidad de un encargo público y con los requerimientos de la maestría. Cada uno de los esfuerzos y sacrificios de mis compañeros, de los maestros y de los coordinadores del programa han representado para mí un ejemplo de vocación del servicio público y de lo que puede lograrse con voluntad y trabajo, por lo que les estoy muy agradecida. 

Rocio Stefany Olmos Loya, Generación 2012. Directora General de Planeación Policial

Procuraduría General de la República.